Día 1. Figueira da Foz
Llegamos a Figueira da Foz sobre mediodia, lo justo para dejar
las mochilas y partir hacia la ansiada playa. Caminamos unos 20 minutos hasta
llegar a una más pequeñita en la que decidimos instalarnos pues teníamos ganas
de un bañito.
Por la tarde nos movimos a la playa contigua en la cual para llegar a la orilla tenias que andar muchísimo, sin
duda es la playa más ancha que he visto en mi vida.
Por la noche hay bastante ambiente en una de las calles
junto al paseo marítimo, allí cenamos y tomamos unas cañitas en un
buen ambiente.
Día 2. Nazaré
Partimos hacía el sur sin saber muy bien donde pasaríamos la noche,
decidimos bajar por la carretera Atlántica y descubrimos una pedazo de playa al lado de la carretera con aparcamientos,
playa con olas y sin casi gente, no dudamos en pararnos y pasar el día
en ella.
Antes de que anocheciera retomamos el viaje hasta
Nazaré. Nada más llegar encontramos una pequeña oficina donde ponía que
se alquilaban habitaciones, he de decir que desde que entramos en el pueblo vimos
a un montón de mujeres mayores sentadas en su silla con un cartel de "se alquilan habitaciones", pero nos daba un poco de mal rollo y decidimos cogerla
en la ofi.
Así pues conseguimos una habitación en segunda línea de
playa bastante económica.
Por la noche paseito por el paseo marítimo y Super Bock (marca de cerveza portuguesa)
Día 3. Playa de Carcavelo
Iniciamos el viaje y no se por qué, nervios, vi que los
coches pasaban, no había gente, no había vaya… en fin mi primer peaje, mi
primera cagadita… me lo salto y no cojo la tarjetita… bien pues tras algunos
kilómetros me encuentro el punto de cobro del peaje y me encuentro frente a una valla bajada y sin la tarjeta para poder pagar, no me queda más remedio que
dar al botón de ayuda, le cuento todo y me dice que no pasa nada pero que para
otra vez no me salte nada y que tenía que pagar algo más. Bien pues la broma
en vez de 2,5€ me salió por casi 26€ y el disgusto correspondiente. En fin, ya
no me volverá a pasar. :(
Dejando esta “sablada” atrás y con el bolsillo más vacío
seguimos hacía Rio de Mouro, un pueblo cercano a Sintra donde encontramos una
habitación super barata en una casita inmejorable. El lugar se llama Pico´s
Home y la recomiendo a todo aquel que quiera visitar Sintra y vaya en coche,
pues está a 10 minutos de la estación de tren y a 20 minutos de Sintra. Teresa, la dueña, super amable y atenta en todo momento. Volveremos :)
En hora y media ya estábamos acomodándonos allí donde
pasaríamos dos días. Esa tarde decidimos ir a la Playa de Carcavelo situada a
algo menos de media hora en coche.
Vaya bolinhas!!!! Bolinhas de Berlim. Las vendian por todas las playas. Son bollos de crema a rebosar.
Día 4. Sintra
Madrugamos un poquito para salir a la estación de tren de
Rio de Mouro donde cogeríamos el tren a Sintra, me habían recomendado no ir en
coche por la locura que sería y en efecto, fue una buena decisión. Llegamos a
Sintra y cogemos otro bus para subir al Palacio da Regadeira.
La entrada nos cuesta unos 6€ y da acceso a los jardines y
palacios. Estuvimos unas dos horas para verlo entero. Muy bonito y recomendable su visita.
Grutas subterráneas y pozos.
Posteriormente bajamos al Centro histórico al Palacio Nacional de Sintra para comer y tomar algo.
Tras reponer fuerzas volvemos a coger otro autobús (5,5€) hacía el
Palacio da Pena. ( Sí, todo a base de soltar euritos jeje)
Una vez arriba decidimos coger solo la entrada de los
jardines.
Ocupa aproximadamente ochenta y cinco hectáreas que gozan de especiales condiciones geológicas y climáticas.
Al entrar decidimos
ir hacía el punto más alto la Cruz Alta 529m, siglo XVI.
Seguimos bajando y visitando la sierra.
Gruta del Monje. Local de recogimiento y meditación de los antiguos monjes Jerónimos.
Vistas desde el Alto de Santa Catarina.
Castillo da Pena. Por último subimos al castillo, que aunque no tuviéramos la
entrada, entrando por la cafetería se puede acceder a unos balcones y a la muralla, donde las vistas son impresionantes.
Tras el gran día que pasamos volvemos a “nuestra” casa a
descansar.
Día 5. Lisboa
Nos despedimos de Teresa, ¡Qué maja!
Partimos hacía Lisboa, aparco a las afueras junto a la
parada de metro Amadora Este, la verdad que lo recomiendo ya que hay muchísimo
aparcamiento gratuito y la zona parece tranquila, como cualquier barrio. Esa
linea es la misma que te lleva hasta el corazón de Lisboa, así pues en unos 20
minutos estábamos de camino hacía el hostal del primer día.
Dejamos las cosas y nos disponemos a conquistar Lisboa.
Mirador del Parque Eduardo VII
Bajamos por la Plaza el Marqués de Pombal
Seguimos por la Avenida de la Libertad hasta llegar a la Plaza Don Pedro IV donde nos llama la atención una tienda, "El mundo fantástico de las sardinas portuguesas" de primeras ya nos quedamos
alucinados al ver que se trataba de latas de sardinas, con colores, músicas y
diseños hipnóticos entramos a verla. Cada lata de sardina tiene una fecha que
se supone que tienes que comprar la de tu nacimiento y en ella te pone un
evento famoso a nivel mundial y una o dos personas famosas que nacieron ese
día. 7 € la broma que lógicamente se quedo en unas cuantas fotos.
Continuamos nuestro paseito hasta llegar al Centro Histórico. Cruzamos el Arco de la Rua Augusta.
Ya en el puerto, paseamos por la orilla hasta llegar a un bar muy
chulo en el que además era tienda de arte.
Continuamos pasando por la Plaza de Sao Paulo.
Continuamos paseando hasta llegar a una placita donde nos
sentamos a tomar y comer algo en el bar O trébol, un bar con buenos precios.
Seguimos y llegamos al Mirador de Santa Catalina, uno de los miradores con más encanto de la ciudad, me
recordaba mucho al Mirador de San Nicolás de Granada.
Continuamos andando y vamos a dar a otro mirador "Puertas del Sol"
Ya de noche volvemos a nuestro Hostal.
Día 6. Belem y Playa de Cascais
Primera parada del día Belem y su impresionante Monumento a los descubrimientos.
Continuamos hacía una de las Playas más recomendadas: Cascais.
Playitas pequeñas se intercalan con playas más grandes, con un gran ambiente en el pueblo.
Degustamos unas sabrosas sardinas

Vuelta a Lisboa dónde pasaríamos la última noche.
Día 7. Desayuno Inglés y vuelta a casa
Entrada dedicada a mi chico Alejandro Raez con el cual compartí este magnífico viaje.
Desde Portugal - Nat









