Vuelo Madrid - Lisboa (1 h 15 min), el avión parecía un minibús con alas, en
un lado había una sola fila de asientos y en el otro lado había dos, con un
minipasillo en medio.
Vuelo Lisboa - Recife, ( 7 h 50 min ), el avión más grande en el que he volado
hasta ahora, con una fila de dos asientos, otra fila de cinco asientos y otra fila
de dos asientos. En cada uno había una pantalla táctil con películas,
música, juegos... ( a mi me tocó una que iba fatal…así que mucho postureo y poca utilidad.)
A punto de aterrizar, veía Recife desde el aire y no se
por qué, pero solo con ver el tipo de iluminación que tenia la ciudad, ya sabía
que todo iba a ser diferente.
Ya en suelo brasileño, yo acojonada por si me paraban en la
aduana y me quitaban todo el jamón, lomo, queso etc. que llevaba…¡pero no! Todo
son rumores, aquí no paran ni piden nada a nadie. ¡Así que tenemos buen embutido
para una temporada!
Allí me esperaban Mary, Carla y Talita, ¡que bien ver caras
conocidas al otro lado del charco! Ese día pasamos la noche en Olinda, (ciudad
al lado de Recife.)
Esto es lo que me encontré al despertar, pues cuando llegué
ya era de noche y no se veía nada.
Al día siguiente nos fuimos a João Pessoa, a la que será mi
casa en los próximos 3 meses.
Desde Brasil - Nat.



No hay comentarios:
Publicar un comentario