jueves, 5 de mayo de 2016

MARRUECOS

MARRAKECH - ESAUIRA



Moneda: Dirham de Marruecos
1€ = 11,01 MAD

Lunes 25

Primera parada Marrakech, una de las ciudades más importantes del país. Aterrizamos con retraso sumado al tiempo de espera en el control de pasaportes casi una hora de retraso con la hora presvita, pero allí estaba nuestro taxi esperándonos.




Nos adentramos en la medina dirección hasta nuestro hostel (Riad Nassima), pero el taxi nos deja en una calle paralela y nos dice que nos venian a buscar desde el Hostel. Allí esperando pocos minutos hasta que Abdel nos vino a buscar con la vestimenta típica Tuareg, el sería nuestro consejero. (nosotras pensamos que estábamos en una zona tan chunga que ni el taxi nos dejaba en la puerta) Llegamos al Hostel (Riad Koutubia) y nos dicen que es el mismo que el Nassima (yo de esto aún no me he enterado muy bien) que solo por esa noche nos quedábamos en una especie de apartamento que había enfrente porque tenían todas las habitaciones llenas. Bueno no nos hacía mucha gracia pero total, no se podía hacer nada, era la primera noche y las doce y pico de la noche…
La habitación… por llamarla así, tenía una cama de matrimonio y dos especies de camas hechas con sofás más duras que una piedra en el suelo, la habitación con una bombilla y sin nada de decoración y con humedades varias, en fin, estábamos cansadas y al día siguiente sería otro día y nos iríamos a la habitación correspondiente.

Martes 26
Nos despertamos tempranito para hacer el cambio de habitación, desayunar y aprovechar el día al máximo viendo Marrakech.
Rico desayuno en la azotea terraza del Hostel. Zumo de naranja natural, café, roscón y pan marroquí con mantequilla y mermelada, kit fundamental para coger fuerzas para el día.



Abdel sabe hablar español y nos marca las visitas obligatorias de la ciudad.
Comenzamos a andar y con lo primero que nos topamos de frente fue con la Mezquita Koutubia, edificada en el siglo XII representativa del arte almohade, destaca por su alminar de 69 m de altura siendo el edificio más alto de la ciudad.


Las mezquitas solo se pueden ver por fuera, así pues contemplamos su hermosura desde la plaza contigua.
Primer contacto con el tráfico, una auténtica locura, decenas de coches, motos y bicis circulando como cada uno quería y/o podía y parar para que crucen los peatones por el paso de cebra… impensable! Así pues aprovechando que pasaban unos locales no nos quedaba otra que cruzar ese mar angosto.
Seguimos caminando y enseguida llegamos a la Plaza de Jemaa El Fnaa, es la principal plaza y centro neurálgico de Marrakech.




Cientos de personas abarrotan la plaza tanto de día como de noche, curioso ver decenas de círculos donde si te asomabas un poquito podias ver a contadores de cuentos, encantadores de serpientes, gente cantando y bailando, dentistas… si sí dentistas! Flipando nos quedamos xD
Esta plaza esta inscrita en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
Seguimos andando hasta toparnos con la impresionante mezquita de Kasbah del siglo XII con uno de los minaretes más bonitos de la ciudad.


Junto al muro de la mezquita de Kasbah se encuentran las Tumbas Saadíes, tumbas sagradas de los sultanes que durante siglos se mantubieron en el más absoluto secreto hasta que finalmente fueron descubiertas en 1917. La entrada es por una estrecha callejuela.
El mausoleo alberga los restos de los miembros de la dinastíaa Saadí.









Hacemos un pequeño alto en el camino para tomarnos un refrigerio en uno de los bares que por allí había.

Curioso que  para ir al baño tenías que atravesar la cocina del local, donde había gente trabajando.
Vistas desde la azotea.
Continuamos la visita a la ciudad adentrándonos en el Palacio Badi, construido en el siglo XVI por el sultán Ahmed alMansour para conmemorar la derrota de los portugueses. Actualmente solo encontramos ruinas, en la antigüedad por lo que relatan los libros tuvo las paredes de oro, mármol y diferentes piedras preciosas, con patios de ensueño. Hoy en día tenemos que imaginarnos que fue así.





Desde el mirador


Próxima parada para comer tranquilamente sentadas en uno de los bares de la Plaza de Ferblantiers. 
Cuscus y Tangine a compartir, delicioso. Y para terminar un té de menta.



Nos levantamos con intención de seguir viendo cosas cuando se nos ocurre asomarnos a una tiendecita de especias y cosméticos, el seños nos ofrece té y…¿Cómo le íbamos a decir que no? Así pues nos sentamos y nos preparó Té Royal, té típico marroquí compuesto por menta, anís estrellado, anís en grano, cúrcuma, cardamomo, flores, gengibre, clavo...
El hombrecillo nos estuvo allí como una hora probándonos todos los productos que allí vendía, comprobamos que es la típica táctica del té para engancharte y que compres cosas.
Al final si que compramos algunas cosillas pero por la cara del hombre, no todas las que él hubiera querido.
De camino a nuestro próximo destino cruzamos por el antiguo barrio judio, callejuelas angostas semidesiertas que no sabías a donde ibas a parar, finalmente decidimos no adentrarnos demasiado y salir a una de las calles principales.
Al llegar al Palacio Bahía vimos que ya estaba cerrado,  ese y todas las demás visitas que nos quedaban pendientes tendrían que esperar hasta el día siguiente.
Solo nos quedaba pues el Zoco, donde nos adentramos a contemplar los diferentes tipos de puestos que allí había y también a empezar el regateo.


Antes de que se hiciera de noche nos fuimos al Hostel, el descanso era obligatorio para estar a tope para al día siguiente ver lo que nos quedaba pendiente en Marrakech y por la tarde hacer la ruta de las cascadas por el Valle de Ourika.

Miércoles 27
Madrugón para empezar a ver el Palacio Bahía, una de las obras arquitectónicas más importantes de Marrakech. Construido en el siglo XIX.
Si paseas por sus estancias es obligatorio no despegar la vista de las paredes y techos, pues sus detalles te alucinarán.







También patios y jardines



Seguimos nuestra ruta hacía el Museo Dar Si Saïd, es el museo más antiguo de la ciudad, escaparate de la artesanía marroquí.





Proseguimos nuestro camino rumbo al Museo Casa Tiskiwin.
En el museo podemos ver una magnífica colección de ropas, alfombras, cerámicas, instrumentos de música, mobiliario y tejidos bereberes.
Tiskiwin es el nombre de una danza bereber del alto Atlas.










Proseguimos nuestro camino para ver la Madraza, para llegar a ella nos perdimos un poquito, pero muchas veces viene bien para ver las calles y puestos más autóctonos. Llegamos a la Madraza de Ben Youssef, era un colegio donde más de 800 estudiantes memorizaban el Corán.





Al salir cogimos un taxi dirección Los Jardines de Majorelle, un magestuoso jardín.





Volvemos al Hostel para salir a una nueva aventura, esta vez con Abdel hacía la ruta de las cascadas en el Valle de Ourika. Tras hora y media en coche llegamos al valle, un valle rojizo y escarpado.
Primero paramos en una comunidad de mujeres donde trabajaban elaborando productos con Argan. Vemos el proceso que siguen y nos hacen una pequeña demostración.



Proseguimos el viaje y lo primero que nos llama la atención es que a los pies de la montaña hay muchos chiringuitos pero lo extraño es que hay muchos sofás y mesas camillas a pie de río e incluso dentro de él.



Comenzamos la ruta, durante todo el trayecto hay puestecitos donde vendian artesanía y chiringos con refrescos y zumos naturales de naranjas.





Había tramos del camino que tenías que medio escalar y otros dejarte resbalar, toda una aventura, pero sin duda el tramo más difícil y peligroso era este, pues las piedras estaban resbaladizas y daba miedito.




Superado este último tramo llegamos a la última cascada. Vistas muy bonitas.



Ya de vuelta al Hostel a descansar para al día siguiente viajar a nuestro nuevo destino: Esauira.

Jueves 28
Mientras desayunamos otros huéspedes del hotel nos preguntan que que tal y que qué hacíamos hoy, nosotras les decimos que nos vamos a Esauira y que casualidad que ellos también iban, así pues nos fuimos todos juntos hacía la estación, a nosotras nos vino bien porque no sabíamos donde estaba ni nada.
En vez de coger un bus concretamos una furgo grande donde viajamos los 6 por poco más de lo que nos hubiera costado el bus.
Tras tres horazas de viaje por fin llegamos a Essaouira, nos adentramos por sus callejuelas en busca del Hostel Surf Mellow. Tras varias vueltas lo encontramos y nos reciben con un rico té.
El chico del hostel nos cuenta que no tenían constancia de nuestra llegada porque no le gusta trabajar con booking y que ni lo había mirado…wtf?? Nuestras caras ante eso eran un poema, nos dio dos opciones, o quedarnos en ese hostel compartiendo habitación o irnos las cuatro a otro donde tendríamos una para nosotras, y tras ver el segundo hostel nos decidimos por el.


La ciudad muy bonita, desprende un aroma especial, diferente, más pequeña, más acogedora. Nos da tiempo a pasear por sus callejuelas y ver el puerto donde los pescadores venden el pescado allí mismo.




Volvemos al Hostel antes de que anocheciera pues de noche no daba muy buen rollo las callejuelillas.
Por fin nos tomamos la primera cerveza del viaje!! Resulta misión imposible encontrar.

Viernes 29
Nos levantamos a las 6 de la mañana para ver amanecer en la azotea, donde teníamos vistas al mar.




Después un buen desayuno para coger fuerzas para el resto del día. Fuimos directas al puerto para subir a la muralla donde se tenia unas vistas panorámicas muy bonitas. Caminar por allí era una auténtica loteria, con decenas de gaviotas sobre volando tus cabezas no sabías si en algún momento alguna te regalaría su caca jaja







Tuvimos suerte y salimos limpitas del puerto.
Continuamos por el zoco, comprando regalitos.

Zayda, Bea y Raquel probando unas flautas.
Comimos en un restaurante comida típica marroquí. Cus cus, tanjín, ensalada y sopa marroquí, y yogurt.


Poco a poco llega la hora de volver a Marrakech y de camino al bus Raquel y yo nos hacemos un tattoo de henna, no tenía pensado hacérmelo pero surgió así.



Por la noche llegamos a Marrakech y nuestra nueva misión era encontrar el Hostel Rainbow donde pasaríamos la última noche. Este estaba situado al lado de la Plaza de Jemaa El Fnaa por lo que estaban las calles y la plaza abarrotada de gente. Tras un rato buscando por fin lo encontramos (en otra callejuela), nos reciben con un té claro!



La decoración del Hostel era muy chula, esta vez si compartíamos habitación con otras dos chicas y los colchones estaban un poco en mal estado, pero bueno era la última noche y de poco lo dábamos.
Salimos a dar una vuelta pues hasta entonces no nos habíamos atrevido a salir de noche, pero aprovechando que este Hostel estaba allí mismo pues nos decidimos. Impresionante el ambiente de la plaza, muchos círculos de personas donde en cada grupo había algo diferente desde danzarines y cantantes hasta dentistas o encantadores de serpientes. Los turistas nos mezclábamos con la gente local. Después de dar una vueltita volvemos al Hostel a descansar.

Sábado 30
Al despertarnos nos encontramos con un pedazo de desayuno que ni el de los campeones xD


Salimos a gastarnos los pocos Dirham que nos sobraban al zoco, pues poco después partiríamos al aeropuerto.



Viaje genial, aprovechado al máximo con 3 acompañantes estupendas! Zayda, Bea y Raquel
Por más viajes así chicas!





Desde Marruecos - Nat

No hay comentarios:

Publicar un comentario