También que allí es una hora más.
Día 1 - Bucarest
Llegada al Aeropuerto Internacional Henri Coanda, al norte de Bucarest. Cogimos el Bus 783 que nos llevaría a “Piata Romana”, nos costó 15 leí entre 4 personas.
Ya en el autobús nos dimos cuenta que la conducción era algo temeraría, en apenas media hora que duró el trayecto sufrimos un frenazo brusco bastante fuerte sin mayores consecuencias que el susto.
Llegamos al apartamento sobre las 22:00, soltamos las mochilas y salimos a cenar cualquier cosa ya que estábamos hambrientos, y finalmente pizza.
Como era sábado nos animamos a conocer la zona de fiesta de la capital rumana. Una cosa que me llamó mucho la atención es la cantidad de clubes que hay a pie de calle, entre los bares y restaurantes de la zona más transitada.
Tomando unas cervezas en el “Private Hell” Rock club, os lo recomiendo si os gusta el Rock.
Llegamos a casa sobre las 3 de la mañana y para nuestro asombro sentimos un terremoto de 5,8 todo se movía durante unos segundos, lo tomamos con humor pero en verdad bastante impresionante.
Día 2 - Sinaia y Brasov
Desayuno y salida hacía Brasov, donde pasaríamos las dos noches siguientes, pero antes paramos en Sinaia a ver el Castillo de Peles.
Alguno de los trenes son un tanto singulares, compartimentos divididos y cerrados. Salimos de la estación “Bucaresti Nord”.
Tras la pequeña caminata y viendo que se nos echaba el tiempo encina decidimos coger un taxi que nos subiera al castillo, por 15 leu nos llevo a los 4, baratísimo.
La bajada al pueblo a través del bosque es muy agradable, entre árboles y puestecitos.
Al final de la tarde volvimos al tren rumbo Brasov, no sin antes tomarnos una cerveza rumana.
Ya en Brasov, buscamos algún restaurante de comida típica rumana, fuimos al “Ceasu´Rau” que nos habían recomendado y con buena crítica en Internet.
Probamos las tradicionales Ciorbas (sopas), Sarmale (rollitod de carne envueltos en hoja de repollo) y la especialidad de la casa “Pomana porcului” que lleva carne de cerdo, salchichas y polenta (una especie de pure hecho con harina de maíz, sémola consistente en una masa de color amarillo).
Sopa de alubias
Sopa de verduras
Pomana porcului
Típico Sarmale (rollitos de carne recubiertos con hojas de repollo)
Cascaval pane (pan de queso)
Acertamos de lleno, estaba todo riquísimo y muy barato, todo por unos 30€ entre los 4.
Día 3 - Sighisoara
Madrugamos para viajar a Sighisoara, situado en los Cárpatos transilvanos y la ciudad natal de Vlad Dracula, (Vlad Tepes) gobernante de Valaquia entre 1456 y 1462 y que inspiró a Bram Stoker para su famoso personaje del conde Drácula.
Tras 2 horas y media de viaje en tren, llegamos.
Sighisoara es una de las ciudades medievales mejor preservadas de Europa.
De camino ya empezazmos a contemplar la belleza del lugar.
Comimos en el restaurante instaurado en la antigua casa de Vlad Dracul, al lado de la Torre del Reloj.
Uno de los platos estrella es la sopa de alubias en recipiente de pan. Nos quedamos asombrados por la originalidad, también estaba buenísima.
Mititei (carne picada asada a la parrilla)
Patatas con carne
Patatas a lo pobre
Rollitos de pollo con frutos rojos en su interior y rebozado crujiente
Todo buenísimo y barato.
Al salir, ya con las pilas recargadas, dimos un paseo por toda la ciudadela.
Torre del Reloj.
Por la noche y ya en Brasov decidimos cambiar la comida rumana por la griega, cenamos en un restaurante llamado “Hopa”
Queso
Después para bajar tanta comida, fuimos al centro sin más suerte que la noche anterior, no había un alma por la calle, solo un par de bares abiertos, entramos en el llamado “La biblioteca”, un sitio muy agradable y con la decoración de Halloween perfecta.
Día 4 - Bran
Nos despertamos con ganas de cargar pilas antes de viajar a Bran.
Este desayuno inglés del restaurante "La Strada Bistronomie" nos sirvió de desayuno y comida.
El autobús nos dejó a escasos metros de la entrada al parque que da acceso al castillo.
La entrada cuesta 40 leu la normal y 25 lue con carnet de estudiante.
También cuentan que Bram Stoker se inspiró en le Castillo de Bran a la hora de describir el hogar de Drácula.
Terminamos el día volviendo en bus a Brasov y al llegar cogimos el tren a Bucarest, donde pasaríamos la última noche antes de volver a España.
Día 5 - Bucarest
Como el vuelo lo teníamos por la tarde, nos fuimos a dar una vuelta por el centro, cruzando el parque “Cismigiu”
No podíamos terminar nuestro viaje a Rumania, de una forma distinta que no fuera comiendo.
Restaurante medieval “ Excalibur” donde la especialidad son carnes a la parrilla.
De camino al taxi.
Estatua equestre de Carol I frente a la Biblioteca de la Universidad
Iglesia Kretzulescu
Estatua en el parque TNB
Rumania Octubre 2018



















































































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